Montería, 26 de febrero de 2026. Frente a la reciente emergencia que ocasionó el volcán de lodo de San Juan de Urabá, Antioquia, y que originó que las autoridades ordenaran la evacuación de la zona, tras la erupción del mismo, el docente Unicordobés Bernardo Acuña Ayazo, explica que son tres los fenómenos naturales que convergen para que suceda este tipo de fenómenos.

Inicialmente se refirió el profesor Acuña a la convergencia de placas tectónicas: la del continente suramericano que interactúa con las placas Caribe y Nazca, justo donde se encuentra Colombia; pero, adicionalmente menciona que, el diapiro es un proceso geológico típico de rocas sedimentarias arcillosas, material inestable que, por el ambiente compresivo, puede pasar de estado sólido a plástico y/o parcialmente líquido, buscando la superficie, puesto que en este estado es menos denso que las rocas emplazadas en profundidad; adicionalmente, estas rocas también pueden ser generadoras de hidrocarburos como aceite o petróleo y gas metano.

“En el momento en que se formaron esas rocas se depositó mucho material orgánico, que a través de miles o millones de años generó gas natural y crudo…Esos tres factores convergen, de tal forma que tenemos una zona compresiva, una capa arcillosa que se desestabiliza y una roca generadora de hidrocarburos. Cuando esas arcillas ascienden mezcladas con los hidrocarburos, a través de fracturas y grietas que sirven como conductos, se genera distensión local, lo que deriva en que esta mezcla de material arcilloso y gas metano, que sale a alta presión, llegue a la superficie y produzca la columna de fuego que observamos en los diferentes videos difundidos en redes sociales”, explica el profesor unicordobés, geólogo, magíster en Ciencias Ambientales, con experiencia y estudios en aguas subterráneas.

No descarta el académico que un sismo pudiera haber sido el detonante de la erupción del diapiro y agrega que la franja del Caribe es susceptible a ese tipo de fenómenos impredecibles. Sin embargo, advierte que debería existir una normativa para prevenir y respetar distancias seguras en ese tipo de accidentes geográficos para evitar daños mayores.

“Pudo haber sido un sismo que se generó en el fondo del mar Caribe y cuya prolongación de la onda pudo haber llegado al sitio y provocar la detonación… hablar de un tiempo para volver después de la evacuación es difícil, habría que tener una constante vigilancia del subsuelo”, precisó el docente de las áreas de Geología y Geociencia.

Advierte el profesor Acuña que podría haber un riesgo de contaminación por la emisión de gas metano que se puede disipar en la atmósfera, lo que hace mucho más importante mantener las distancias con el volcán. Sugirió hacer vigilancia desde el Servicio Geológico Colombiano, además de la necesidad de articular ese tipo de información a los Planes de Ordenamiento Territorial, para tomar rigurosidad.