Montería, 11 de febrero de 2026. Ante las inundaciones atípicas que afectan a Montería y varios municipios del departamento de Córdoba, investigadores de la Universidad de Córdoba plantearon la necesidad urgente de realizar un estudio técnico de la dinámica de los flujos de agua para establecer un adecuado patrón de drenaje que permita evacuar las aguas de manera eficiente y acorde con la dinámica natural de la cuenca.

El profesor e investigador Teobaldis Mercado Fernández, adscrito a la Facultad de Ciencias Agrícolas, explicó que las inundaciones actuales están influenciadas por el ingreso de un frente frío y la inestabilidad atmosférica en la región, lo que ha generado intensas lluvias sobre toda la cuenca.

“Esa cantidad de agua que se ha generado, que se mueve sobre toda la cuenca, hay que mirarla desde el punto de vista de balances, en la cual debe llegar directa o indirectamente a la gran corriente principal, que es el río Sinú”, indicó el docente.
Mercado advirtió que uno de los problemas más serios radica en las zonas de amortiguamiento natural de crecientes, como humedales y ciénagas, muchas de las cuales hoy se encuentran obturadas, sedimentadas o intervenidas con obras de infraestructura.

“La naturaleza ha reclamado eso. Esas zonas hoy día están inundadas y no ceden hasta que los sitios de amortiguamiento, que son las ciénagas con sus caños conductores, estén en una comunicación en doble vía para que finalmente lleguen a esa arteria principal y puedan ser evacuadas”, señaló.

En ese sentido, el investigador propone establecer patrones de drenaje que permitan la restauración dinámica del movimiento de las aguas. Para ello, en alianza con el Departamento de Geografía, la Universidad plantea avanzar en procesos de mapificación, localización cartográfica y modelación de flujos hídricos que permitan identificar los puntos que deben ser restaurados para que el agua retome su curso natural.

“La universidad está totalmente dispuesta. Tenemos las herramientas y los profesionales que estaríamos apoyando esa actividad”, afirmó el investigador Teobaldis Mercado, quien sugirió la conformación de una mesa de trabajo interinstitucional para presentar los estudios técnicos y definir cómo actuar en el territorio.

Por su parte, el docente e investigador José Luis Marrugo Negrete, adscrito a la Facultad de Ciencias Básicas, coincidió en la necesidad de actuar con base en estudios técnicos. Señaló que para atender la emergencia inmediata es indispensable realizar un estudio de dinámica hídrica de los drenajes de la ciudad, no solo en el casco urbano de Montería sino también en sus alrededores, desde el vertedero de Urrá hacia abajo.

“Desafortunadamente se ha intervenido mucho el cauce de la cuenca y eso, de una manera u otra, ha impactado los niveles de inundación que tenemos hoy en la ciudad”, afirmó.

El investigador Marrugo indicó que una de las prioridades actuales es definir por dónde evacuar el agua que permanece estancada en las zonas inundadas. Recordó que la Universidad de Córdoba ha venido estudiando desde hace años la cuenca del río Sinú, tanto en su dinámica hídrica como en los niveles de contaminación, desde la parte alta hasta su desembocadura.

“Tenemos recurso humano suficiente con el conocimiento suficiente para este tipo de estudios. No es algo que estamos haciendo ahora; lo venimos trabajando desde hace mucho tiempo”, expresó.
El investigador puso a disposición de la Alcaldía de Montería, la Gobernación de Córdoba y el Gobierno Nacional la experiencia técnica acumulada por la institución, no solo en la cuenca del río Sinú, sino también en los ríos San Jorge y Canalete.

Además de atender la emergencia con acciones inmediatas, el profesor Marrugo advirtió sobre la necesidad de prepararse para escenarios futuros, en un contexto de cambio climático que podría intensificar la frecuencia y magnitud de estos eventos.

“Si no tomamos los correctivos necesarios, vamos a tener problemas mucho más serios en el tiempo. Esto que está pasando ahora no estaba previsto, pero ocurrió, y cada vez la intensidad de las lluvias va a ser mayor”, señaló, recordando que desde la universidad se han proyectado escenarios a 30, 50, 100 y hasta 200 años.

Finalmente, el científico hizo un llamado a la calma y a informarse a través de los canales institucionales oficiales, reiterando que las propuestas académicas buscan aportar soluciones técnicas para superar la emergencia y fortalecer la capacidad del territorio frente a eventos futuros.