La Universidad de Córdoba fortalece su compromiso con la inclusión, brindando acompañamiento a estudiantes con discapacidad que hoy avanzan en su formación profesional.

La Universidad de Córdoba fortalece su compromiso con la inclusión, brindando acompañamiento a estudiantes con discapacidad que hoy avanzan en su formación profesional.

Montería, 17 de marzo de 2026. María Camila Molina Pérez, de 33 años, inició su primer semestre en la Licenciatura en Literatura y Lengua Castellana de la Universidad de Córdoba, institución que, a través de su política de inclusión, brinda acompañamiento académico y social a estudiantes con discapacidad, varios de los cuales han logrado avanzar en sus estudios y graduarse.

Durante la reciente jornada de inducción que dio la bienvenida a los nuevos estudiantes, María Camila compartió apartes de su historia y el camino que la llevó a elegir a la alma mater de los cordobeses para continuar su formación.

Su llegada a la institución es el resultado de un proceso en el que exploró otras opciones de estudio. Durante un tiempo vivió en Santa Marta, donde inició un proceso académico que no pudo culminar. Luego regresó a Montería, retomó la búsqueda y encontró en esta universidad el lugar para continuar su proyecto educativo. Actualmente vive en el barrio Mocarí junto a su madre, quien trabaja de manera independiente.

María Camila tiene discapacidad visual total, producto de una retinopatía del prematuro. Desde su experiencia, valora el ambiente que ha encontrado en la universidad. “El apoyo con mis docentes, con mis profesores, con mis compañeros ha sido muy bueno. Han tenido un trato muy bueno conmigo. Ha superado mis expectativas”, señala.

“Estoy muy complacida de estar aquí en esta prestigiosa universidad. Mis expectativas son muy altas, quiero continuar con mi formación académica.

Me gusta mucho la literatura, enriquecer mi vocabulario, mi idioma”, expresó la estudiante, quien encontró en este programa una oportunidad para proyectarse como docente.

María Camila explica que su meta es formar nuevas generaciones con valores, sentido de pertenencia y compromiso, y proyecta su futuro como una persona que aporta significativamente a la sociedad y contribuye a la formación de profesionales eficaces.

Finalmente, María Camila envía un mensaje a la comunidad universitaria: “Que nos sigan apoyando, no solo al resto de estudiantes sino a los que tenemos algún tipo de discapacidad. Nosotros también podemos aportar y fortalecer el prestigio de la universidad”.

Por su parte, el rector Jairo Torres Oviedo destacó la importancia de fortalecer una comunidad universitaria en la que los estudiantes cuenten con oportunidades reales de formación. Señaló que la institución mantiene sus puertas abiertas a la diversidad de trayectorias y capacidades, y trabaja para que cada estudiante tenga las condiciones necesarias para avanzar en su proceso académico y aportar desde su conocimiento a la sociedad.