Montería, 13 de febrero de 2026. La delimitación y validación del polígono definitivo de afectaciones por las descargas del embalse de Urrá y las lluvias asociadas al frente frío ya es una realidad. Tras una semana de trabajo conjunto, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge (CVS) y el Departamento de Geografía y Medio Ambiente de la Universidad de Córdoba consolidaron una base técnica unificada que servirá de sustento para el proceso de declaratoria de emergencia y la estructuración de proyectos de recuperación en el departamento.

La ingeniera geóloga Nancy Alfonso, quien acompaña la gestión del director Carlos Carrillo en la UNGRD, explicó que durante varios días se realizaron sobrevuelos, recorridos de campo y análisis de información espacial para verificar en terreno la dimensión real de las afectaciones.

Señaló que hoy cerraron una primera etapa de acuerdos y validación del polígono que se incluyó para la emergencia. No solo se trata de las áreas inmediatamente inundadas, sino de la pérdida de funcionalidad del territorio, tales como cultivos, vías, comunicación entre zonas y dinámicas productivas.

El polígono inicial fue trazado con imágenes suministradas por la Universidad de Córdoba, complementadas con puntos críticos identificados por la CVS y delimitaciones preliminares de la UNGRD. Posteriormente, las tres entidades realizaron visitas técnicas, incluyendo inspecciones en la represa de Urrá, para verificar la información y ajustar la delimitación final.

Este trabajo permitirá presentar recomendaciones técnicas al Consejo de Ministros y al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, con insumos sólidos para la toma de decisiones. Aunque existe una primera estimación preliminar de ocho billones de pesos en afectaciones, las entidades avanzan ahora en una cuantificación más precisa y detallada.

Uno de los principales resultados del ejercicio fue la consolidación de una base única de información, integrando el conocimiento histórico y territorial de la academia, los reportes técnicos de la autoridad ambiental y los análisis de la Unidad Nacional.

“Desde el centro no se puede valorar completamente lo que ocurre en el territorio. Las entidades regionales poseen información histórica clave. Por eso estamos aquí, reconociendo esa capacidad y avanzando de manera conjunta”, destacó Alfonso.

Además, se analizan tecnologías y aplicativos desarrollados por la Universidad para facilitar la consolidación de censos y garantizar accesibilidad a la información compartida entre las tres instituciones, herramienta fundamental para la estructuración de estrategias de recuperación temprana y post desastre.

Por su parte, Betty Lucía Hayder Morón, ingeniera civil adscrita a la Subdirección de Gestión Ambiental de la CVS, indicó que la corporación ha realizado visitas técnicas en la mayoría de los municipios afectados por el fenómeno. La CVS, como brazo técnico de los municipios, ha entregado informes técnicos que servirán como insumo para formular proyectos en los sectores impactados.

Desde el primer momento de la emergencia, el Departamento de Geografía y Medio Ambiente de la Universidad de Córdoba activó su capacidad técnica para monitorear la dimensión de la mancha de inundación mediante tecnologías de información geográfica.

La profesora Teonila Aguilar Jiménez, jefe del Departamento, explicó que el programa puso a disposición su talento humano y herramientas tecnológicas para suministrar información espacial en tiempo real.

“Sabíamos que teníamos alta capacidad técnica para apoyar la toma de decisiones. La geografía es una ciencia transversal que permite entender el territorio de manera integral. Hemos podido materializar ese aporte y que haya sido valorado por las entidades”, expresó.

El polígono validado delimita las áreas afectadas y constituye la base sobre la cual se estructurarán proyectos de recuperación social, económica, ambiental y productiva en el departamento de Córdoba.