Montería, 10 de febrero de 2026. El docente investigador de la Universidad de Córdoba, Rubén Darío Godoy Gutiérrez, aseguró que en el 2002 existían 48 humedales en la cuenca del río Sinú y hoy a la mayoría se han desaparecido y esto sin duda es una de las principales causas de las recurrentes inundaciones en las riberas de la arteria fluvial.

“En el acuerdo 018 del 2002 hay una lista de 48 humedales, cuando nosotros hicimos la revisión en el 2010, ya prácticamente existían como 7 cuerpos de agua y algunos inclusive solamente espejos de agua en invierno, de resto tenían demasiada perturbación o han sido transformados, es decir, prácticamente yo le diría que el 80% y más de los humedales prácticamente han desaparecido”, manifestó Godoy.

El investigador recordó que en la sentencia T 194 de 1999, la Corte Constitucional ordena a las autoridades regionales y locales adelantar las actuaciones administrativas de su competencia e instaurar las acciones procedentes para recuperar el dominio público sobre las áreas de terreno de los cuerpos de agua que fueron desecados y apropiados por particulares y que lamentablemente esa decisión judicial no se ha cumplido luego de 27 años.

Godoy Gutiérrez aseguró que la justificación que dan los urbanizadores es que Montería era un humedal y que, si eso es así, entonces hay que pensar en construir edificaciones como en un pueblo palafítico, que son construcciones sobre pilotes, es decir un metro y medio de altura para evitar ese tipo de inundaciones.

El profesor Godoy es un estudioso y experto en temas de ordenamiento territorial y ha publicado libros de resultados de investigaciones como ‘Conflictos de usos del suelo ocasionados por el ordenamiento territorial en los bordes urbanos en el norte de la ciudad de Montería’ y ‘Territorio y función: Un análisis del espacio rural en el municipio de Montería’. El investigador adscrito al programa académico de Geografía, finalmente indicó que, “me parece que a corto y mediano plazo hay que recuperar los humedales, hay que aprovechar este momento, no esperar 10 años, porque en el 2010 sucedió lo mismo y a finales de los 90 también, cada 10 años, pero ahora con el cambio climático estos procesos son más cortos, es decir, estos fenómenos se podrían presentar con mayor frecuencia.